Empezamos en Sol y andamos sur del Palacio Real. Al continuar fuera de la muralla (y del centro de la vieja ciudad), la arquitectura de los edificios cambia. Llega a ser más nueva - no muy moderna, pero quizás de los años '70. Todos los edificios parecen lo mismo: altos, sin mucha detalle y del color rojo/naranja. Los coches aparcan en cualquier espacio libre que se puede encontrar... en el centro de una calle, en doble fila o en el andén, por ejemplo. Las calles, mientras caminamos fuera de la vieja ciudad, se hacen más viejas y de peor estado. Obviamente este barrio no es tan pijo como Chueca ni Alonso Martinez. Cuando andamos cerca de la muralla por la iglesia, no habían ningunas personas a la altura... habían unos vagabundos bajo la muralla durmiendo y nadie más.

A la altura del puente de Segovia, no me di cuenta de nada interesante salvo todo el construcción que estaba pasando. Habían una vista muy industrial de la carretera M-30 que pasa debajo, y se puede ver el contrasto entre el estilo de la vieja ciudad y él de la nueva. La ermita (como se llama la calle en la que andamos) es para San Isidro Labrador, y el 15 de mayo es el día festivo de San Isidro. La Pradera es conocida porque allá se le celebran las fiestas de ese santo.

Estuvimos allá muy cerca al río de Madrid, el río Manzanares. Además habían muchos edificios de apartamento en esa zona. Existen muchos apartamentos en los EEUU que son parecidos a los que vimos. En mi ciudad en Texas los pisos se construyen más bajos en general, pero también he visto unos como hay aquí. A mi me parecía a una escena de Los Angeles: seca, no muy denso (aunque un poco alto) y con edificios sin mucho carácter. Hay árboles - más cuando acercamos al parque - pero son más o menos jóvenes. Diría que tengan no más que 40 años, probablemente lo mismo como el barrio en que fueron plantados. Pronto vimos el campo de fútbol, Estadio Vicente Calderón, que pertenece al equipo de los Atléticos.

En general, este viaje me mostró que Madrid es una ciudad como cualquier otra, con su zona bonita en el centro y su zona moderna, sin tanta personalidad y llena de Burger Kings en los alrededores. Aquí viven la gente "normal" de la ciudad con sus coches. Ahora realizo que la Madrid que veo no es la Madrid de la mayoría de sus ciudadanos. Es un poco triste que toda la ciudad no es como el centro, porque me gusta, pero ¿que podemos hacer? ¿Y quién lo puede pagar?